Carta de un perro atado a su dueño

Estimado dueño:
Soy tu perro
Soy noble, alegre, fuerte y sano.
Te soy fiel y te protegeré siempre por encima de todo.
Sin embargo ahora estoy sufriendo, tengo ansiedad las 24 hs del día:
– Si hay un estímulo interesante que necesite oler, no puedo alcanzarlo.
– Si preciso hacer pipí en el lugar adecuado, no puedo hacerlo.
– Si necesito correr para dar rienda suelta a mi fabulosa energía, no puedo correr.
ESTOY ATADO
– Estoy atado al sufrimiento.
– Estoy atado a la angustia.
– Estoy atado a la desesperanza.
– Estoy atado al maltrato.
Ahora sólo puedo transmitir tristeza, el mundo es un poco más triste que antes.
¿ POR QUÉ ME HAS ATADO?
– Porque no me conoces y no sabes lo que siento.
– Porque no sueles jugar conmigo.
– Porque no me comprendes.
– Porque no sientes compasión por mi.
– Porque para ti soy solo UNA POTENTE VOZ DE ALARMA que protege tus posesiones.
Si me atas día tras día iré perdiendo la alegría; se irá transformando en sufrimiento que me vencerá y seré miedo, rabia, ira y locura.
Espero que entiendas lo que estoy sufriendo y me LIBERES DE ESTA CRUEL ATADURA.
A pesar de todo, te soy fiel y te protegeré siempre.

Tu perro

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Fabian Gieske